Jaboncillo
 

Hace mucho tiempo, cuando no existía o no estaba disponible el jabón, los puertorriqueños se limpiaban y lavaban sus ropas usando el jugo de las frutas maduras de Sapindus saponaria, bien llamado jaboncillo. Cuando las frutas que ves arriba se cortan y se aprietan, liberan un líquido espeso que al frotarse con agua produce una abundante espuma. Las manos quedan perfectamente limpias y con un aroma agradable. El jaboncillo es hoy un árbol olvidado. Aunque los que quedan florecen y fructifican en abundancia, pocas personas los conocen y ya nadie interesa cultivarlos ni tenerlos cerca de la casa. Ese habón es de otros tiempos.