Lazareto de Isla de cabras
 
 

El aislamiento forzoso de los enfermos es una antigua estrategia para evitar el contagio y la propagación de diversas enfermedades. Hoy esta práctica se realiza en cuartos especiales de hospitales, pero antes los enfermos se enviaban a lugares aislados donde vivían separados de la sociedad hasta que se curaran o murieran. Durante las últimas décadas del siglo 19, los viajeros enfermos y los residentes que presentaban peligro para la población de San Juan eran enviados al lazareto de Isla de Cabras, un grupo de edificios de ladrillo y mampostería ubicados cerca del extremo norte de la isla. El complejo, formado por un hospital y residencias separadas para las personas enfermas y sanas, se amplió y se utilizó hasta 1926, cuando luego de décadas de quejas sobre las pésimas condiciones de vida en dicha isla, los leprosos se trasladaron a un leprocomio nuevo en Trujillo Alto. Del lazareto de Isla de Cabras sólo quedan algunas ruinas desintegrándose poco a poco, como la piel de un leproso.