El obelisco de Martínez Illescas
 
 

En la salida de Coamo hacia Aibonito hay dos obeliscos, uno a cada lado de la calle. Marcan el lugar donde murieron el comandante Rafael Martínez Illescas y su lugarteniente, el sargento Frutos López Santos. Ambos lideraban a unos 300 soldados españoles que enfrentaban al ejército estadounidense que subía por la Carretera Central desde Ponce hacia Aibonito. La misión de Martínez Illescas fue retrasar el avance norteamericano para que el grueso del ejército español, que también subía hacia Aibonito, tuviese tiempo de organizar una defensa capaz de cerrarle el paso al enemigo. Martínez Illescas murió el 9 de agosto de 1898. En las afueras de Coamo se paseó a caballo una y otra vez frente a sus hombres, exhortándoles a continuar peleando frente a un ejército superior. Rechazó todas las sugerencias enemigas para rendirse, sólo se rindió cuando una bala terminó con su vida. Gracias a la valentía de Martínez Illescas, el ejército español logró establecer una línea de defensa efectiva en el Asomante y pudo detener el avance del enemigo, aunque fuese sólo por un día, porque al día siguiente se anunció el fin de la guerra.