Trinidad de Palo Seco- pueblo desaparecido
 
 

Hasta mediados del siglo 19, el principal punto de transporte marítimo entre San Juan y el norte de Puerto Rico fue el puerto de la península de Palo Seco. No sólo era el lugar más cercano a la capital, sino que quedaba próximo a la desembocadura del Río Bayamón, entonces una importante vía comercial. Durante la década de 1830, un grupo de residentes de Palo Seco liderados por el presbítero Agustin Valldejuli y por Antonio Choperena solicitaron permiso para organizar un pueblo y en el 1839 se fundó Trinidad de Palo Seco. Como condición para formar el pueblo los ciudadanos se comprometieron a construir varios edificios, incluyendo la iglesia, la casa del cura, la casa del rey (más tarde alcaldía), el cementerio y la carnicería. Los residentes de Palo Seco no cumplieron sus compromisos y seis años después perdieron el reconocimiento de pueblo. Mientras tanto, Cataño ganaba importancia como centro urbano y comercial. Su costa estaba mejor protegida del oleaje y el poblado quedaba más cerca de Bayamón. Si has visitado Isla de Cabras, has pasado sin darte cuenta por el pequeño poblado de Palo Seco: dos calles y unas pocas casas atrapadas entre el Océano Atlántico y el Río Bayamón. Sólo queda del antiguo poblado su iglesia, una de las más simples y bellas de Puerto Rico. Trinidad de Palo Seco (1839-1845).