Para verte mejor
 

Esta gran boca roja y esa hilera de gruesos dientes no le pertenecen al lobo feroz y no son para comerse mejor a nadie. Las frutas de la anacagüita apestosa, Sterculia foetida, son verdes cuando van desarrollándose y se tornan rojo intenso cuando maduran. ¿Por qué? Pues para que las aves o algún otro animal las encuentre, se lleve las semillas y deje caer algunas lejos, preferiblemente en un suelo fértil donde puedan germinar. Esta es una adaptación común en las plantas... cuando la fruta está inmadura no debe llamar la atención porque si se la comen en ese momento sería una inversión energética perdida. Cuando madura, sin embargo, hay que anunciarla para que el animal que la dispersa  la vea desde lejos. Por esta misma razón el mangó maduro es amarillo, el tomate maduro es rojo, las fresas maduras son rojas, etc. Como dice el refrán, lo que no se anuncia no se vende.