Rabo de ortegón
 

En Árboles de Puerto Rico y las Islas Vírgenes se dice del ortegón que “una vez visto, este árbol del este de Puerto Rico no se olvida debido a varias características singulares para reconocerlo fácilmente”. Tres son las características principales: su tronco delgado que sube espigado hasta los 30 pies de altura con ninguna o muy pocas ramificaciones, sus hojas arrugadas y muy duras, tanto así que muchas personas al tocarlas concluyen que son artificiales, y particularmente su inflorescencia terminal en forma de un largo rabo rojizo. Aunque no abunda en su ambiente natural, su particular atractivo ha despertado el interés de horticultores que comienzan a multiplicarlo y mercadearlo como ornamental. Curiosamente, aunque es autóctono de Puerto Rico, el ortegón fue descrito para la ciencia en el 1829 a partir de ejemplares sembrados en el Jardín Botánico de París. Coccoloba rugosa llama la atención en cualquier lugar donde se ve, a mí me cautivó con su peculiar belleza una tarde gris en Cayey, bajo una llovizna que produjo el singular contraste entre un cielo palido y un rabo carmesí.