Roble cimarrón
 

Hace veinte años un estudiante graduado sembró un arbolito de roble cimarrón (Tabebuia haemantha) entre la Biblioteca General y el Edificio Chardón del Recinto Universitario de Mayagüez. El lugar no es bueno por dos razones. Primero, el área había sido un estacionamiento y el suelo está compactado. Segundo, esta especie única de Puerto Rico es nativa de áreas secas con buen drenaje, pero en Mayagüez llueve mucho y el suelo arcilloso retiene el agua. El roble creció lentamente, los otros árboles que le rodeaban, mucho más jóvenes, crecieron más alto. Sufrió el castigo de los trimmers y luego el ataque de un insecto que daña las hojas de los robles. Cuando reunía suficiente energía producía algunas hojas y una que otra flor, pero nunca frutas. Finalmente murió.