Soy venenosa
 

El Orden Lepidoptera se divide en dos grandes grupos: las mariposas de muchos colores que visitan las flores de día y las alevillas pardas o grisáceas que hacen lo propio de noche. Generalmente sólo vemos a las alevillas cuando llegan a nuestras casas atraídas por alguna luz que divisaron durante su vuelo. Pseudosphinx tetrio pertenece a la familia de los esfíngidos, unas alevillas puntiagudas en ambos extremos, y que vuelan con gran agilidad y precisión. La hembra pone sus huevos en las hojas de varias plantas, entre ellas la canaria, el alelí y la pucha de novia, todas las cuales tienen una savia o látex blanco venenoso. La larva es inmune al veneno y lo almacena en sus tejidos como defensa. Su coloración llamativa es una advertencia para las aves y los lagartos: “no me coman, soy venenosa”. Luego de crecer y mudar su cutícula varias veces, la larva baja al suelo, se esconde y se convierte en una pupa o crisálida, de la cual más tarde, como por arte de magia, sale otra alevilla.