Lugares históricos del Viejo San Juan

 
 

El Viejo San Juan es adoquines, calles estrechas, callejones, fuertes, garitas, iglesias, monumentos, murallas, plazas y techos de ladrillo. Es también una ventana al pasado, a una era que no volverá pero en la cual están firmemente ancladas nuestras raíces. Es un lugar para entender nuestro origen, evaluar qué somos, e imaginar qué podemos ser.


Este trabajo es el resultado de visitas semanales a San Juan realizadas durante la primera mitad de 2011, producto de mi inquietud por conocer mejor la capital y su historia. Las fotografías han sido complementadas con información obtenida en los lugares visitados, en la Internet (destacándose la Enciclopedia de Puerto Rico y el Archivo Fotográfico e Histórico de Puerto Rico) y en varios libros, siendo los principales: Historia de San Juan, ciudad murada, de Adolfo de Hostos; Arquitectura en San Juan de Puerto Rico (siglo XIX), por María de los Ángeles Castro Arroyo; San Juan de Puerto Rico: La ciudad a través del tiempo, por María de los Ángeles Castro Arroyo; Mis Memorias, de Alejandro Tapia y Rivera; Por las calles de San Juan, de Sofía Irene Cardona; y San Juan: historia ilustrada de su desarrollo urbano 1508-1898, de Aníbal Sepúlveda-Rivera.


Debido a sus casi cinco siglos de existencia, cada estructura del Viejo San Juan tiene una larga historia producto de muchos cambios. Por ejemplo, los primeros bohíos techados de paja fueron sustituidos por casas de madera cubiertas con tejas, por residencias de mampostería de una a tres plantas con techo de vigas y ladrillos, y en muchos casos, por edificios de concreto. Las calles sufrieron una transformación similar, desde las originales de tierra, pasando por las empedradas con canal central de desagüe, luego las adoquinadas con desagües laterales y finalmente las de asfalto o cemento. Para entender cómo fue la ciudad en siglos pasados, no hay mejor referencia que la obra de Aníbal Sepúlveda-Rivera citada en el párrafo anterior.


Si vives en Puerto Rico, espero que esta obra ayude a planificar tus próximas visitas al Viejo San Juan. Si por cosas del destino vives lejos de esta tierra, ojalá sirva para mantener vivo el vínculo con tu isla y su capital. Para comenzar tu recorrido, simplemente pulsa sobre el mapa que aparece arriba o sobre este enlace. El trabajo se dedica con admiración a Don Ricardo Alegría, cuya vida fue esencial para la conservación del Viejo San Juan. Mi esposa, Mayra Acevedo, me acompañó en varias de las visitas y revisó el texto.


José A. Mari Mut

                                           edicionesdigitales.info

2011-2013



Esta obra está disponible también en formato pdf (134 MB) y en el iBookstore.

 

Una visita a 121 puntos de interés histórico en nuestra capital